El estado de Río de Janeiro aprobó un proyecto de ley que permite a los policías recibir un bono de hasta 150% de su salario por confiscar armas o “neutralizar criminales”, generando preocupación por un aumento de la violencia en las favelas.
La medida, conocida como “bono del Lejano Oeste”, recuerda a una iniciativa similar vigente entre 1995 y 1998, que fue derogada tras el aumento de muertes durante intervenciones policiales. Según el diputado federal Henrique Vieira, electo por Río de Janeiro, esta prima “incentiva la violencia y transforma la muerte en política pública”, agregando que “la seguridad no se logra mediante la barbarie”.
El proyecto fue aprobado el martes por amplia mayoría y ahora debe ser promulgado en un plazo de 15 días por el gobernador Claudio Castro, aliado del expresidente Jair Bolsonaro. Las intervenciones policiales con mano dura son frecuentes en las favelas, donde la población vive bajo el control de narcotraficantes y grupos armados.
La legislación estipula que los agentes pueden recibir entre un 10% y un 150% de bonificación cuando confiscan armas de gran calibre o neutralizan criminales. La población afro es la más afectada por las muertes a manos de la policía, según estadísticas oficiales.
Expertos alertan que la medida podría aumentar los riesgos para los mismos policías, que tenderán a exponerse más en situaciones de conflicto. El comisario Leonardo Affonso, presidente del sindicato policial, declaró a la radio CBN que la ley podría extenderse a la policía militar, aumentando aún más la polémica.
En 2024, se registraron 703 muertes durante intervenciones policiales en el estado, casi dos personas por día, aunque la cifra representa una caída de 19% respecto al año anterior (871).