En una reunión en Beijing, Gabriel Boric pidió a Xi Jinping respaldo para que Michelle Bachelet sea la próxima secretaria general de la ONU, pero el líder chino puso como requisito que toda América Latina respalde su candidatura, algo muy difícil de lograr.
El 14 de mayo, en el Palacio del Pueblo en Beijing, el presidente Gabriel Boric se reunió con el líder chino Xi Jinping acompañado del canciller Alberto van Klaveren, tres ministros, el embajador Pablo Arriarán y otros funcionarios. Según La Moneda, el encuentro incluyó temas de cooperación como transición energética, ciencia antártica, cultura, comercio y desarrollo sostenible, además de acuerdos para ampliar exportaciones agropecuarias.
En esa cita, Boric aprovechó para sondear el apoyo chino a una posible candidatura de la expresidenta Michelle Bachelet para suceder a António Guterres en la Secretaría General de Naciones Unidas. China es uno de los cinco miembros del Consejo de Seguridad con poder de veto, por lo que su respaldo es clave.
Tres asistentes a la reunión señalaron que Xi mostró apertura a que una mujer latinoamericana lidere la ONU y dijo tener una buena impresión de Bachelet, a pesar del informe de 2022 que ella firmó sobre derechos humanos en Xinjiang.
Sin embargo, el presidente chino puso una condición fundamental: que todo el Grupo de América Latina y el Caribe (Grulac) respalde de manera unánime la candidatura de Bachelet, algo que hoy parece difícil de conseguir.
En entrevista con El Mercurio, el embajador de China en Chile, Niu Qingbao, evitó confirmar un apoyo directo. “No estoy en posición de decir si nuestro país apoyará o no la candidatura de Bachelet”, afirmó, aunque destacó que la exmandataria “goza del respeto de muchos países, incluida China”.
Sobre el polémico informe de 2022, el diplomático aseguró que fue elaborado “bajo presiones injustas de algunos países y de su propio personal en la oficina”, recalcando que la responsabilidad recae en quienes presionaron a Bachelet.
El Consejo de Seguridad hará el llamado a presentar candidaturas a fines de este año, y la elección del sucesor de Guterres se resolverá en octubre de 2026, cuando Boric ya no sea presidente.
La exigencia de Xi, de lograr un respaldo total de América Latina, complica seriamente las opciones de Bachelet.
En el escenario internacional suenan otros nombres, como la costarricense Rebeca Grynspan, actual secretaria general de la Conferencia de la ONU sobre Comercio y Desarrollo, quien contaría con el respaldo de Estados Unidos. También han sido mencionadas la exsecretaria ejecutiva de la Cepal Alicia Bárcena, la primera ministra de Barbados Mia Mottley, y el argentino Rafael Grossi, actual director del Organismo Internacional de Energía Atómica.