La Contraloría descubrió que Cathy Barriga rindió gastos falsos al Servel por servicios de propaganda que nunca pagó. El dinero, reembolsado con fondos públicos, fue transferido a su esposo, el diputado Joaquín Lavín, hoy desaforado e investigado por corrupción y fraude al fisco.
La Contraloría General de la República (CGR) detectó graves irregularidades que podrían configurar una estafa con fondos públicos por parte de la exalcaldesa Cathy Barriga y el diputado Joaquín Lavín León, su esposo.
El informe establece que Barriga rindió gastos por servicios de propaganda electoral en redes sociales que nunca se pagaron a la empresa Modo74, la cual además presta servicios al propio Lavín.
Aun así, el Servicio Electoral (Servel) reembolsó los montos con recursos fiscales. Posteriormente, Barriga transfirió el dinero a la cuenta personal de Lavín, sin que existiera pago alguno a la empresa proveedora.
Según la Fiscalía, Lavín sería dueño encubierto de Modo74, lo que agrava la sospecha de fraude al fisco.
Durante la revisión, la Contraloría constató que Barriga recibió $63 millones del Servel por su campaña de 2021, de los cuales $61 millones fueron enviados a Lavín.
En tanto, el diputado también rindió facturas por $15 millones a nombre de la misma empresa, pero solo pagó $3 millones, sin registro del resto.
El organismo aclaró que no existen depósitos en efectivo ni transferencias que acrediten los pagos declarados, contradiciendo lo que Lavín había afirmado ante la Fiscalía en abril de 2025, cuando aseguró que “todo fue pagado”.
La Corte de Apelaciones de Santiago revisa la solicitud de desafuero del diputado Lavín, lo que permitiría procesarlo formalmente por corrupción y fraude al fisco.
Por ahora, tanto Lavín como Barriga han evitado declaraciones públicas. Su abogado, Cristóbal Bonacic, señaló que no emitirán comentarios sobre el caso.