Diez miembros de la Fuerza Aérea fueron expulsados tras negarse a abordar un Hércules con desperfectos similares al siniestrado en 2019. Denuncian sanciones arbitrarias y “juntas secretas” que definieron su salida.
Diez funcionarios de la Fuerza Aérea de Chile (FACh) presentaron un recurso de protección luego de ser expulsados por negarse a volar en un avión Hércules C-130 que presentaba fallas técnicas. Según denuncian, fueron castigados de manera “ilegal y arbitraria”, quedando en la lista de retiros que se hará efectiva el próximo 30 de septiembre.
El escrito, ingresado a la Corte de Apelaciones de San Miguel, acusa que los aviadores sufrieron un triple castigo: bajada de calificaciones sin justificación, sanciones disciplinarias y finalmente su expulsión, todo decidido por una “junta secreta” cuya composición desconocen.
La polémica se remonta al 15 de diciembre de 2024, en plena Operación Glaciar Unión rumbo a la Antártica. Técnicos y pilotos se negaron a volar tras detectar discrepancias en los indicadores de combustible, un desperfecto similar al del Hércules que se estrelló en 2019 camino al continente blanco.
Entre los sancionados figuran suboficiales y especialistas con más de 20 años de servicio, incluyendo mujeres expertas en mantenimiento y sistemas operativos de la aeronave.
El recurso apunta directamente contra el comandante Andrés Leiva Divasto, jefe del Comando de Personal de la FACh, acusándolo de infringir tanto normativa nacional como tratados internacionales de protección de derechos humanos.
Hasta ahora, ni la FACh ni el Ministerio de Defensa han respondido las solicitudes de transparencia ni las peticiones de audiencia. Mientras tanto, los 10 expulsados buscan revertir la medida antes de la fecha límite de su retiro.