Un ciberataque afectó a la Subsecretaría de Prevención del Delito, dejando fuera de servicio cerca de 40 computadores y generando dudas sobre la protección de datos en la cartera encargada de la seguridad.
A casi nueve meses de su creación, el Ministerio de Seguridad Pública enfrenta cuestionamientos tras sufrir un ciberataque que comprometió las oficinas de la Subsecretaría de Prevención del Delito. El hecho ocurrió el pasado 11 de septiembre, cuando la repartición informó de un “incidente informático” que, según su primer comunicado, estaba “contenido”.
Sin embargo, nuevos antecedentes revelan que los servicios electrónicos no han sido restituidos por completo y que “el detalle de la afectación aún es materia de investigación”, según publicó La Tercera.
Ante la falta de claridad, la diputada Gloria Naveillán (Partido Nacional Libertario) pidió citar al ministro de Seguridad Pública, Luis Cordero, y a la subsecretaria para la Prevención del Delito, Carolina Leitao, para que entreguen explicaciones en el Congreso.
Por su parte, el diputado Andrés Jouannet (Amarillos) advirtió que este episodio demuestra que “el crimen organizado puede hackear al Gobierno”, poniendo en duda la capacidad del ministerio para proteger información sensible.
El hackeo afectó a cerca de 40 computadores, los que fueron retirados para su análisis con el fin de recuperar los datos comprometidos. Se trataría de un software malicioso común que suele atacar instituciones públicas y empresas.
La Agencia Nacional de Ciberseguridad y la PDI están a cargo de las pesquisas. Aun así, el hecho genera preocupación por la vulnerabilidad de los sistemas de una cartera cuya misión principal es garantizar la seguridad del país.