El Palacio de La Moneda será sometido a una remodelación histórica con un presupuesto de $4.600 millones, $400 millones más que lo previsto inicialmente, dejando en evidencia la magnitud del gasto concentrado en un solo edificio público.
El Palacio de La Moneda, emblema histórico de Chile, se prepara para una remodelación sin precedentes con un presupuesto de $4.600 millones, $400 millones más que los $4.200 millones originalmente contemplados, cifra que demuestra que este proyecto no es un gasto menor, sino un desembolso extraordinario concentrado en un solo edificio público.
El plan contempla iluminación LED en todas las fachadas, habilitación de salas de lactancia, baños con accesibilidad universal, nuevos espacios de coworking, sistemas de ventilación y alimentación eléctrica renovados, además de la restauración de pisos, puertas y ornamentos arquitectónicos, dejando claro el alcance del gasto.
Para minimizar el impacto en la rutina diaria, las obras se efectuarán solo en jornadas nocturnas, entre las 19:00 y las 6:00 horas, y tendrán una duración aproximada de un año.
La oferta preseleccionada fue presentada por la constructora Pío V, liderada por el constructor civil Hernán Cornejo Clavero. Según la académica de la Universidad de Chile Natalia Jorquera, doctora en Tecnología de la Arquitectura, “los proyectos de restauración patrimonial son muy costosos, pero en este caso el monto es realmente impresionante incluso para los estándares de obras históricas”.
Entre los espacios a intervenir se encuentran las salas 109 y 111, cercanas al Patio de los Naranjos, que se transformarán en la nueva sala de lactancia, las oficinas junto a calle Teatinos y el auditorio Prieto, que recibirá mejoras estructurales y de sistemas, dejando todo listo tras un gasto que supera los $4.600 millones y que evidencia la magnitud de la inversión concentrada en un solo edificio público.