El Presupuestos 2026 contempla un alza histórica en el ítem patrimonial. Los recursos para museos, memoriales y fundaciones, incluidas las de expresidentes, crecerán en más de 90% respecto a años anteriores.
El Presupuestos 2026 presentado por el Gobierno muestra un salto significativo en los fondos destinadas al Servicio Nacional del Patrimonio Cultural, específicamente en el programa Fomento del Acceso al Patrimonio y Apoyo a Organizaciones Patrimoniales.
Se trata del ítem que concentra recursos para museos, centros de memoria y fundaciones vinculadas a expresidentes, que este año tendrá el mayor crecimiento porcentual de toda la línea patrimonial con un 90,3%.
El gasto dentro de este programa pasará de $12.221 millones en 2025 a más de $23.259 millones en 2026.
Las transferencias corrientes al sector privado aumentarán un 38,7%, llegando a $13.252 millones. Entre los beneficiarios figuran museos y fundaciones, entre ellas:
En museos, también crece el Museo de San Francisco (de $93 millones a $100 millones, un 7%) y sitios de Patrimonio Mundial (de $1.606 millones a $1.767 millones, un 10%).
El proyecto incorpora además financiamiento a instituciones como el Museo Violeta Parra, que recibiría $633 millones en 2026, y la Fundación Larraín Echeñique, con $496 millones, que hasta ahora dependían de la Subsecretaría de las Culturas.
En el caso del Museo Violeta Parra, el Gobierno entregó el año pasado $591,4 millones, pero a través del programa de Instituciones Colaboradoras en el acceso al arte y la cultura.
El presupuesto también contempla un aumento en transferencias de capital al sector privado, que subirán de $2.663 millones en 2025 a más de $10.006 millones en 2026, lo que representa un 275,7%. Una parte importante de este alza se explica por el Fondo del Patrimonio, que casi cuadruplica sus recursos hasta $4.750 millones.
Entre las instituciones con mayor visibilidad está la Fundación Salvador Allende, que recientemente saldó una deuda de alrededor de $560 millones con el Serviu mediante la entrega de 93 obras de arte como “dación en pago”. Ese acuerdo permitió que las piezas quedaran en custodia de la propia fundación, lo que generó cuestionamientos.
Por su parte, el Museo Violeta Parra, a cinco años de los incendios que lo afectaron durante el estallido social, continúa cerrado y sin exhibir obras originales. Desde 2020 ha recibido más de $2.500 millones y recientemente su fundación anunció la licitación de un proyecto de rehabilitación.