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El Presupuesto 2026 llega al Congreso entre críticas por recortes a gobernaciones y cuestionamientos sobre la falta de transparencia del Gobierno.
El debate comienza con fuertes tensiones entre el Gobierno y la oposición. La candidata de Chile Vamos, Demócratas y Amarillos, Evelyn Matthei, condicionó la tramitación del Presupuesto exigiendo “transparencia” sobre las deudas públicas.
“Quiero señalar claramente que no se va a tramitar ninguna Ley de Presupuesto este año si no se transparentan totalmente todo este tipo de situaciones”, afirmó Matthei. Criticó los números fiscales, calificándolos de “mentirosos” y mencionó un déficit de $300 mil millones en el Serviu, señalando que la demora en facturación perjudica a pymes y contratistas.
Hacienda respondió que todas las facturas emitidas bajo la Ley de Presupuestos cuentan con recursos garantizados. El Ministerio liderado por Nicolás Grau negó la existencia de un préstamo de BancoEstado al Ministerio de Vivienda, aclarando que se trata del mecanismo “confirming”, utilizado desde 2011 para anticipar pagos a proveedores.
A Matthei se sumó Ximena Rincón, presidenta de la Comisión Mixta de Presupuesto, quien declaró que “hay que hacer una revisión con lupa del Presupuesto 2026”. La senadora exigió claridad sobre ingresos y gastos comprometidos aún no pagados.
Otra polémica importante surge por los recortes al presupuesto de las gobernaciones. Hacienda anunció ajustes por US$2.000 millones, afectando a 12 gobernaciones, lo que la oposición califica como “discriminación política”. El Maule, por ejemplo, tendrá una reducción del 6,2 % en su presupuesto regional. El gobernador Pedro Pablo Álvarez-Salamanca sostuvo que “atenta claramente contra nuestros ciudadanos de la Región del Maule” y agregó: “Fue un criterio político, ya que a las regiones que somos oposición nos rebajan más el presupuesto. Tendremos que hacer más con menos recursos”.
En cuanto al déficit estructural, el Ejecutivo ajustó su proyección de -1,1% a -1,6%, generando dudas sobre si se cumplirán las metas fiscales. El Consejo Fiscal Autónomo (CFA) advirtió que el déficit podría acercarse a -1,6% incluso aplicando medidas correctivas. La comisión asesora del gasto público propuso 34 recomendaciones para contener el gasto, incluyendo revisión de duplicidades, optimización del empleo público y fortalecimiento del control presupuestario. Hasta ahora, se desconoce cuántas de estas medidas serán implementadas por Hacienda. El aumento del gasto ya anunciado es del 2%.
La senadora Rincón adelantó que el eje principal será el cumplimiento de metas fiscales y control del déficit estructural: “El primer gran nudo va a ser el cumplimiento de las metas fiscales, el déficit estructural, la convergencia comprometida”.
El senador José García Ruminot advirtió sobre la preocupación fiscal y estimaciones de déficit que podrían llegar a -2,5%. Otro foco de discusión será la subejecución de inversión pública en salud, vivienda y obras regionales.
El diputado Agustín Romero señaló que “las claves son tres: que se presenten ingresos realistas, que se priorice seguridad, salud y reactivación económica, y que se evite usar el presupuesto como un instrumento electoral”.
Por su parte, el ministro Nicolás Grau sostuvo que será un presupuesto de “responsabilidad social y fiscal”: “Todos estos temas son fundamentales. Y nuestra propuesta al Congreso es que hagamos un esfuerzo especial en estas dimensiones y lo hagamos al mismo tiempo de manera responsable fiscalmente, de manera tal que la trayectoria de la deuda se siga aplanando, como lo hemos hecho durante esta administración”.
Finalmente, se discutirá la glosa de gastos de libre disposición, que permite flexibilidad a la administración entrante. Grau señaló que, en un año electoral, esto está siendo evaluado cuidadosamente. Como antecedente, el Gobierno de Sebastián Piñera dejó US$678 millones de libre disposición para la actual administración de Gabriel Boric.