El Serviu Metropolitano admitió que no tiene dinero para pagar 17 terrenos del Plan de Emergencia Habitacional y usó los ahorros de las familias para dar abonos, dejando a 1.946 beneficiarios en incertidumbre.
El Servicio de Vivienda y Urbanización (Serviu) Metropolitano pasa por una grave falta de dinero que amenaza el Plan de Emergencia Habitacional. En un oficio enviado al ministro de Vivienda, Carlos Montes, su director Roberto Acosta reconoció que el servicio arrastra un déficit de recursos que obligó a pagar primero a las constructoras antes que a los dueños de los terrenos donde se levantarán las viviendas sociales.
De acuerdo con la investigación de Fast Check CL, esta situación afecta a 17 proyectos de vivienda, que deberían beneficiar a 1.946 familias con la construcción de más de 2.100 casas y departamentos. Para evitar que las obras se frenen por completo, el Serviu propuso pagar una parte de la deuda usando los ahorros de las familias como abono inicial, ofrecer compensaciones por la demora y dejar como fecha tope el 31 de diciembre de 2025 para cancelar el resto.
Aunque 12 de los 17 terrenos ya están inscritos a nombre del Serviu, eso no significa que los pagos estén listos ni que los sitios puedan usarse de inmediato. En varios casos, el servicio ya transfirió el ahorro de las familias sin que los dueños aceptaran la fórmula, lo que ha generado molestia e incertidumbre.
Entre las compras más caras destaca el proyecto Quebrada de Macul, en Peñalolén, vendido por Grupo Patio por un valor que hoy equivale a unos $8.427 millones. De ese monto, 172.485 UF provienen de subsidios estatales y 40.730 UF de los ahorros de los beneficiarios. La venta se cerró a fines de 2024 y la inscripción en el Conservador de Bienes Raíces de Santiago sigue en trámite.
La segunda operación más costosa es el Conjunto Habitacional Eyzaguirre, en Puente Alto, comprado a Walmart Chile por 203.400 UF, cerca de $8.030 millones. En este caso, 175.977 UF corresponden a subsidios del Serviu y 27.423 UF a ahorros de las familias. El acuerdo también se firmó a fines de 2024 y su inscripción todavía no termina.
Otros proyectos con pagos pendientes incluyen Tres Piedras III en Quilicura (242 familias), Conjunto Habitacional Vecinal en Pedro Aguirre Cerda (155 familias) y Lo Blanco en La Pintana (158 familias). En total, casi dos mil familias siguen esperando que el Estado cumpla los pagos para avanzar con sus viviendas.